
En 1988 el profesor de música, Alberto Ceballos, ante la necesidad de hacer una canción para el instituto, les solicita a los alumnos que escriban que sentimientos les despierta el colegio en pequeñas frases.
Recopiladas todas las frases, junto a los alumnos escriben la letra de la futura canción.
Con esa base y la música de Alberto queda la canción del Instituto. Un tiempo después Alejandra Saint Pe graba la canción con algunos arreglos musicales quedando la versión definitiva.